Mostrando entradas con la etiqueta Cuestiones relacionadas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuestiones relacionadas. Mostrar todas las entradas
Leticia Cuellar

 Sujeción correcta:
El lápiz debe sujetarse haciendo una pinza con los dedos pulgar e índice y apoyándo este sobre el dedo corazón.

 Posición de barrido:
Inadecuada postura del ángulo que forma la mano con respecto a la línea de escritura. Más frecuente en zurdos; impide ver correctamente lo que se escribe (Ajuriaguerra, 1973).

Sujeción múltiple:
Frecuentemente el dedo corazón se coloca por encima del lápiz, lo que enlentece la escritura y provoca sensaciones dolorosas y/o fatiga de la mano.

Posición de empuñadura:
Sujeción del lápiz en la intersección o hueco formado por los dedos índice y pulgar (Portellano, 2005). El lápiz no se soporta de manera adecuada por lo que la mano mantiene una posición fatigante.

 
Sujeción crispada:
Flexión excesiva de uno o varios dedos durante la escritura.



Referencias:
AJURIAGUERRA, J. (1973). La escritura del niño (2 volúmenes). Barcelona: Laia.
PORTELLANO, J. A. (2005). La disgrafía: concepto, diagnóstico y tratamiento de los trastornos de la escritura. Madrid: CEPE.


Leer más »
Leticia Cuellar
La técnica de autoevaluación reforzada se lleva a cabo con el objetivo de aumentar la autorregulación de los niños y la autonomía cognitiva. Se pretende potenciar el sistema ejecutivo para que sean capaces de evaluar su propia conducta en función de las normas establecidas y el cumplimiento de las actividades.

En la primera sesión se explicaron las razones por las que son importantes las normas instauradas y su cumplimiento así como las consecuencias de no respetarlas, con la pérdida de privilegios y penalizaciones que esto implica. Desde la segunda sesión, una vez que se establecieron las normas, contamos con carteles para que estas sean visibles en el aula.

Se ha trabajado con los niños las habilidades de autoevaluación a través del juego “estar de acuerdo”, la tutora practicó con ellos las habilidades necesarias para llevar a cabo la actividad, con el objetivo de que cuando se asignen una puntuación, sea lo más ajustada posible al criterio de las maestras, lo que significaría que su visión es coherente con su conducta.

Los alumnos disponen en su cuaderno de una ficha en la que pueden consultar el sistema de puntuaciones de una manera gráfica. Se trata de un recuadro en el que se expone el sistema de puntuaciones que se detallan más adelante junto a un pictograma que representa las emociones correspondientes en cada caso, asociadas a un color diferente. A continuación se enumeran las distintas posibilidades (tomado textualmente del cuaderno de trabajo del alumno):
  • 0 puntos: MAL. No se cumplen las normas muy importantes (3 o más veces). No se cumplen las normas menos importantes (3 o más veces. Menos del 50% del trabajo bien hecho. Pictograma con cara triste de color rojo.
  • 1 punto: REGULAR. Se cumplen las normas muy importantes mucho tiempo. Se cumplen las normas menos importantes mucho tiempo. Más del 50% del trabajo bien hecho. Pictograma con cara seria de color amarillo.
  • 2 puntos: BIEN. Se cumplen las normas muy importantes todo el tiempo. Se cumplen las normas menos importantes mucho tiempo. Más de 75% del trabajo bien hecho. Pictograma con cara de satisfacción de color naranja.
  • 3 puntos: EXCELENTE. Se cumplen todas las normas todo el tiempo. Todo el trabajo asignado bien hecho. Pictograma con cara alegre de color verde.
Aunque a priori, puede parecer difícil de entender por parte del niño, sobre todo por los porcentajes que se incluyen debo decir que resulta muy ilustrativa la expresión facial del pictograma que se incluye, y que en general los alumnos son capaces de comprender perfectamente el significado de cada puntuación.

Por último se les explica el sistema de economía de fichas que se llevará a cabo. Según este, obtendrán 2 ó 3 puntos cuando la autoevaluación sea buena y si además coincide con la de la maestra, ganarán un punto extra En los casos en los que coinciden ambos criterios, el niño obtendrá un gomet en forma de estrella para colocarlo en la tarjeta de autoevaluación y autorrefuerzo que tienen los alumnos en sus cuadernos de trabajo, si no es así será uno con una figura diferente. Esta puesta en común se hace cada día al terminar la sesión, momento en que ellos evalúan su propio comportamiento y trabajo para luego repartir los gomets conseguidos.

Los puntos conseguidos en cada sesión se sumarán y podrán canjearse al final del taller por alguno de los premios establecidos previamente (ver 2ª sesión), que servirán de recompensa y que cada niño habrá preseleccionado desde la primera sesión.

Los gomets que consiguen son pegados, como apunté anteriormente, en otra ficha conque cuenta el cuaderno del alumno y que con el nombre de “Evalúo mi comportamiento y mi trabajo”, sirve de marco ilustrativo para que ellos puedan ir viendo sus resultados. En la ficha aparece un recuadro para cada sesión en el que pueden anotar la puntuación obtenida. Cuenta también con un recuadro para que puedan anotar la puntuación general en el taller y así comprobar si tienen los puntos necesarios o suficientes para acceder al premio que eligieron y que además ya anotaron en esta ficha.

Leer más »
Leticia Cuellar
En mi opinión, la tarjeta con las autoinstrucciones debería tener un contenido más amigable, especialmente para estos niños que presentan dificultades en lectura con lo que propuse a la tutora del taller cambiar el diseño por otro más llamativo y con menos textos.

La propuesta fue aceptada y en lugar del modelo oficial empleado en los talleres, se diseñó la tarjeta que se muestra en la siguiente imagen.


Leer más »
Leticia Cuellar
La actividad con las autoinstrucciones está basada en el entrenamiento cognitivo-conductual de Meichembaum. A través de esta técnica se pone de manifiesto la importancia del lenguaje interior como regulador del pensamiento y de la conducta en general, del niño en este caso. Requiere un entrenamiento previo que se llevaría a cabo a través de un correlato metodológico que incluiría en primer lugar el modelado cognitivo (la maestra enumera en voz alta los pasos a seguir a la vez que ejecuta las acciones, sirviendo de modelo al niño), como segunda fase estaría la guía externa manifiesta (en esta ocasión, los niños realizarían la tarea con la guía verbal de la maestra), en tercer lugar se pasaría a la autoguía manifiesta (el niño desarrolla las autoinstrucciones siguiendo sus propios pensamientos en voz alta), en un cuarto momento tendría lugar una autoguía manifiesta atenuada (las instrucciones se van extinguiendo, propiciándose paulatinamente el autocontrol mental) y por últimos estaría la autoinstrucción encubierta (a través del autocontrol mental del proceso, sin necesitar de una autoinstrucción manifiesta).

Con el objetivo de propiciar la generalización de estas estrategias, Mayor, Suengas y González (1993) proponen una serie de cuestiones a tener en cuenta. Primeramente parten del hecho de que el entrenamiento en estrategias cognitivas no ocurre de inmediato, más bien se trata de un proceso a medio plazo y que precisa de un feedback informativo, ya que los estudiantes necesitan no sólo las explicaciones oportunas para llevar a cabo las distintas estrategias sino que, además, se hace imprescindible la práctica de estas. Teniendo en cuenta lo anterior, habría que adaptar el entrenamiento al ritmo de aprendizaje del niño cerciorándonos de que éste aplica las estrategias aprendidas, en las diferentes actividades y situaciones.

Por otro lado, se hace necesaria la práctica activa por parte de los alumnos para poder generalizar las estrategias cognitivas mediante la interiorización del por qué es necesario tal aprendizaje. El feedback que reciben no sólo debe circunscribirse al entrenamiento metodológico sino que debe indicarles, además, el propósito y la utilidad de la técnica.

Es importante asimismo que las estrategias resulten fácilmente generalizables para que puedan ser aplicadas a otras actividades, aunque en la misma medida debe asegurarse la impronta personal del niño, para que adquiera sus propios procedimientos. Para lo anterior, se hace imprescindible que el alumno sea consciente de su proceso cognitivo para evitar que emplee la metodología aprendida a modo de fórmula. La autoconciencia en este sentido propiciaría que no solamente aprendiera nuevas estrategias, también debería aprender a emplearlas de manera competente y eficaz.

El maestro y/o terapeuta debe ser carismático y valerse de la empatía con el alumno para que éste se sienta identificado con el mensaje que se le está transmitiendo. Se hace necesario además que el maestro pueda basar el entrenamiento en las competencias previas del estudiante y que gradúe el nivel de dificultad, comenzando por tareas sencillas que irán encadenándose con actividades cada vez más complejas; de este modo se garantizaría la transferencia de una situación a otra haciéndose evidentes los elementos comunes entre las estrategias aprendidas y los contextos de generalización.

Los alumnos deberían estar implicados de manera activa en las actividades, propiciándose la generalización de las estrategias metacognitivas aprendidas a otras esferas. Esto podría lograrse situando el entrenamiento en diferentes entornos e implicando a distintas personas proporcionando así diversificar las situaciones y los contextos de aprendizaje.

Debe mantenerse el interés y la atención del estudiante a través de una relación positiva con el adulto, mediante el empleo paulatino de pautas, pistas, apoyos y un buen sistema de estímulos y/o incentivos que contribuyan a generar sentimientos de satisfacción propia por parte del alumno, que sirvan como retroalimentación positiva y propicien la motivación personal ante los buenos resultados.
Leer más »
Leticia Cuellar
Los talleres se desarrollarán en horario de 16:30 a 18:00, en el IES Canarias Cabrera Pinto, en La Laguna, Tenerife, los días que se detallan en la siguiente tabla.

Leer más »
Leticia Cuellar
En este curso escolar 2009-2010, la Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias en colaboración con la Universidad de La Laguna organizan un año más los talleres de aprendizaje que han venido desarrollándose, dentro del marco del Programa para la Atención al Alumnado con Dificultades Específicas de Aprendizaje (DEA) de esta Comunidad.

Este año se pretende diseñar, poner en práctica y evaluar los programas y materiales para la atención de los alumnos con Dificultades Específicas de Aprendizaje y Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad, que se han utilizado hasta el momento, para que puedan ser empleados en los Centros por los profesores de apoyo a las Necesidades Específicas de Apoyo Educativo.

En función de lo anterior se realizarán 10 sesiones, que contarán con la presencia de un/a profesor/a especialista, un/a orientador/a y un/a cotutor/a. Se aspira a contribuir a la formación escolar de los alumno/as proporcionándoles habilidades y estrategias de aprendizaje a través de la estimulación cognitiva y el desarrollo de competencias sociales y personales; para lo que se empleará una metodología basada en técnicas de auto-instrucción y auto-evaluación reforzada.
Leer más »
Ir arriba Ir abajo